La representación de la flora y la vegetación canaria en los escudos municipales e insulares (II)

Dessire Sicilia Martín y Octavio Rodríguez Delgado

Departamento de Biología Vegetal (Botánica) de la Universidad de La Laguna

Fotos: Rincones - FEDAC

 

En un artículo anterior1 comenzamos a analizar los escudos canarios que contenían símbolos vegetales relacionados con especies características de la vegetación potencial climatófila, aunque limitándonos al retamar-codesar de cumbre, el pinar y el monteverde. Por ello, en el presente trabajo vamos a centrarnos exclusivamente en los que tienen relación con las otras dos grandes formaciones vegetales de Canarias: el bosque termoesclerófilo y el tabaibal-cardonal. En total se estudian 29 escudos, que corresponden a dos islas y 27 municipios de todo el archipiélago.

 

El bosque termoesclerófilo

 

Como ya indicamos en el primer artículo, los escudos heráldicos canarios con elementos vegetales característicos del bosque termoesclerófilo son los más abundantes y diversos, pues no sólo superan ampliamente a los de las restantes formaciones vegetales sino que además están referidos a diversas especies arbóreas. Ello se debe a que este tipo de vegetación coincide, en su distribución, con la franja altitudinal elegida por los colonizadores para fundar la mayoría de los pueblos antiguos de las islas, al poseer unas condiciones climáticas y edáficas ideales para la actividad agrícola y ganadera, así como para el asentamiento humano, además de por estar retirada de un litoral que, sobre todo en las primeras centurias, estaba asediado por piratas y corsarios. Por este motivo, el canario llegó a tener una relación muy estrecha con la flora de las medianías insulares y un profundo conocimiento de ella.

 

De este bosque, tal como se aprecia en el gráfico de la página anterior, la palmera canaria es el árbol que tiene un mayor protagonismo en la heráldica municipal, tanto en los escudos de las islas (Gran Canaria y La Palma) como de los municipios (Agüimes, Antigua, Gáldar, Haría, Las Palmas de Gran Canaria, Moya, San Bartolomé de Tirajana, Santa Brígida, Santa Cruz de La Palma, Santa Lucía de Tirajana, Santa María de Guía, Santa Úrsula, Teror, Tinajo y Valle Gran Rey). Le sigue el drago (Alajeró, Barlovento, Breña Alta, Icod de los Vinos, La Orotava, Moya, Puntagorda y Valsequillo) y, en menor medida, el almácigo (Arona y Guía de Isora) y la sabina (Frontera).

 

 

La palmera

(Phoenix canariensis)

 

A continuación se relacionan los escudos heráldicos municipales o insulares que contienen la representación de una o varias palmeras canarias. En la heráldica, este árbol simboliza la Victoria, la Justicia, la Virtuosidad y la Incorrupción, aunque también se utiliza para destacar a los hombres constantes, virtuosos e incorruptibles. No obstante, en todos los casos estudiados sólo representa la abundancia de esta planta en el término municipal o en la isla, ya sea en el pasado o en el presente. Y no se conoce ningún caso que se refiera a un ejemplar singular, a pesar de que los ha habido muy conocidos.

 

Este símbolo vegetal figura en el escudo de dos islas (Gran Canaria y La Palma) y 15 municipios canarios.

 

 

El actual escudo heráldico de la isla de Gran Canaria fue aprobado por Orden de la Consejería de la Presidencia del Gobierno de Canarias de 24 de noviembre de 1990, tras el informe preceptivo de la Real Academia de la Historia. Se trata de un escudo medio partido y cortado, que en su mitad inferior incluye, en campo de oro, “una palma de su color, acamada en una roca, moviente del jefe, de su color, y acostada de dos lebreles rampantes, afrontados, y movientes, de su color”. La palmera canaria debió de ser, sin duda, el elemento vegetal que dominaba el paisaje en el territorio donde hoy se asienta la actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, a la llegada de los castellanos; por ello, no es de extrañar que apareciera representada en el primer escudo heráldico de la isla, junto a las armas concedidas a ésta por Real Cédula dada en 1506 por el rey Fernando el Católico y su hija Juana la Loca.

 

 

El Consejo de Ministros, en su reunión del día 10 de octubre de 1975, previo dictamen favorable de la Real Academia de la Historia y a propuesta del ministro de la Gobernación, autorizó al Cabildo Insular de La Palma a que adoptase su escudo heráldico, basado en el escudo de armas concedido probablemente por los Reyes Católicos o por su hija doña Juana al primer cabildo de dicha isla y que aparece en el denominado Pendón de la Conquista, datado entre 1536 y 1556. Según su descripción, en campo azur, sobre ondas de plata y azur, se representa una torre de oro, de la que sale un busto de San Miguel sosteniendo en la diestra una balanza de oro, “el todo siniestrado de una palmera de oro”. Evidentemente, la palmera aquí simbolizada hace alusión al nombre de la isla, motivado por la abundancia de este árbol en el pasado.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Agüimes (Gran Canaria) fue aprobado por acuerdo del Consejo de Ministros de 15 de septiembre de 1956. No hemos podido encontrar la justificación del árbol del primer cuartel, la palmera del segundo y las hojas de palmera que adornan el exterior, los tres de sinople, pero es de suponer que por lo menos los dos últimos son símbolos de la provincia de Las Palmas, como así aparecen en los escudos de otras localidades.

 

 

Por Orden de 22 de abril de 1999 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Antigua (Fuerteventura). Está partido verticalmente y en el primer cuartel (mitad de la izquierda) se representa, en campo de oro, una palma al natural”, es decir, con su colorido tradicional, tanto de su tronco como de sus hojas. Este símbolo se adopta por la relación tan estrecha que tiene esta planta con la perspectiva paisajística de Antigua –pues descuella notablemente entre los demás árboles de su campiña–, así como por el gran provecho que la artesanía local saca de sus hojas.

 

 

El escudo heráldico de la histórica ciudad de Gáldar (Gran Canaria) fue aprobado por acuerdo del Consejo de Ministros de 26 de julio de 1956. Está partido y en su mitad inferior se representan: “A los lados de la torre, sendas palmeras de oro y sumada una tercera detrás de la fortaleza”. Las palmeras, así como los dos perros guardianes adosados a sus pies, están tomados del escudo de Gran Canaria y constituyen un simbolismo insular.

 

 

Por Orden de 15 de marzo de 1994 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Haría (Lanzarote). Está medio partido y cortado, y en el cuartel superior izquierdo se representa “en campo de plata una palmera al natural acompañada de ocho palmeras al natural colocadas a la diestra y a la siniestra en palo”. La palmera central y las ocho pequeñas que la acompañan simbolizan el núcleo central de población capitalino y los ocho caseríos que conforman el municipio; además, todas ellas hacen alusión al protagonismo de este árbol en el paisaje del municipio, que es conocido como “Valle de las Mil Palmeras” o “Valle de las Tres Mil Palmas”, según distintas versiones.

 

 

El escudo de Las Palmas de Gran Canaria se basa en el que otorgaran en 1506 al cabildo de dicha isla la reina doña Juana de Castilla, Juana la Loca, y su padre el rey don Fernando el Católico, pero con modificaciones posteriores, como el tercer cuartel, en el que se destacan, “acostadas a la torre, dos palmeras de su color, con dos lebreles al natural”; dicha torre representa a la propia ciudad como plaza fortificada, y las dos palmeras que la flanquean simbolizan las victorias obtenidas ante los ingleses comandados por Francis Drake (1595) y los holandeses de Van der Does (1599). En 1927, Néstor Martín Fernández de la Torre introdujo nuevos elementos exteriores al blasón municipal, entre ellos “dos hojas de palmas, de sinople, liadas a modo de soportes, y por lo bajo una divisa blanca, con el lema ‘Segura tiene la palma’, en letras de sable”. Es fácil deducir que la reiteración de las palmeras, tanto en las imágenes como en el lema, tiene mucho que ver con la abundancia de palmeras a ambos lados del Guiniguada en el momento de la conquista, las cuales dieron nombre a la ciudad.

 

 

Por Decreto de 31 de mayo de 1957 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Moya (Gran Canaria). Está medio partido y cortado, y en el primer cuartel incluye, delante de una montaña, una “palmera de sinople con cuatro corazones de gules, destilando sangre”. Dicho cuartel, con los símbolos del escudo de Oramas o Doramas concedido por los Reyes Católicos, representa el reinado del caudillo Doramas en aquella montaña, así como la vinculación de Moya y su término con la historia aborigen de la isla.

 

 

El escudo heráldico del municipio de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) fue aprobado por Orden de 10 de septiembre de 1985. Está cuartelado, y en el segundo cuartel, rodeando un castillo con dos perros empinantes a la puerta, se aprecia una “bordura de sinople, cargada de tres palmas de oro”. Con seguridad, la inclusión de dicho símbolo tiene que ver con la abundancia de este árbol en el término municipal.

 

 

Por Decreto del Consejo de Ministros de 26 de julio de 1955 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Santa Brígida (Gran Canaria). Está partido y en el segundo cuartel se representa una “palmera canaria sobre campo del mismo color”. Aunque el conjunto del blasón hace referencia a la victoria alcanzada en este municipio en 1599 por las tropas locales sobre las del almirante holandés Van der Does, suponemos que la palmera representa el antiguo bosque de palmeras, acebuches y lentiscos (el Monte Lentiscal) que dominaba el actual término, del que aún quedan interesantes vestigios. De hecho, el nombre aborigen de la localidad era Satautey (“gran palmeral” o “poblado de palmeras”) y aludía a los numerosos ejemplares de esta especie que crecían, y aún lo hacen, en el término municipal.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Santa Cruz de La Palma fue aprobado por Orden de 28 de junio de 1985 y está basado en el escudo de armas concedido al primer cabildo de dicha isla, que también ostenta el escudo de ésta. En él, san Miguel está “Empuñando en su diestra una palmera y en la siniestra, una balanza, ambas de oro”. Sin duda, este árbol hace referencia al nombre de la ciudad, al igual que ocurre con la isla.

 

 

Aunque en el escudo oficial del municipio de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria), aprobado por Decreto del 30 de mayo de 1975, no figuraba ningún símbolo vegetal, desde hace algunos años el ayuntamiento utiliza un nuevo escudo, más bien un anagrama, que no se corresponde con los modelos tradicionales y en cuyo centro destaca una palmera estilizada de color verde. Desconocemos su significado, aunque suponemos que tiene que ver con la abundancia de este árbol en el término municipal.

 

 

Por Orden de 15 de abril de 1992 se aprobó la actualización del escudo heráldico del municipio de Santa María de Guía (Gran Canaria). En el tercer cuartel incluye, “sobre campo de oro, torre o casa fuerte flanqueada de dos palmeras con canes pasantes en sus troncos, el todo en sus colores”. Los elementos de dicho cuartel, incluidas las palmeras, son símbolos del escudo de Gran Canaria, que se repiten en muchos blasones municipales de esta isla.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Santa Úrsula (Tenerife) fue aprobado por Decreto de 15 de febrero de 1962. En él, sobre un fondo de plata, está representada “la imagen de Santa Úrsula, acompañada de dos palmeras canarias”. Las palmeras representan el agro tinerfeño, que en este municipio está salpicado por los numerosos ejemplares de dicha especie arbórea que definen su paisaje.

 

 

Por acuerdo del Consejo de Ministros de 25 de febrero de 1955 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Teror (Gran Canaria). Como otros de Gran Canaria, incluye en el tercer cuartel las armas otorgadas por los Reyes Católicos a Gran Canaria, ya mencionadas en otros escudos municipales de esta isla, por lo que figura, en campo de azur y sobre franja de gules, una torre “flanqueada de dos palmeras con dos perros pasantes; adiestrado y siniestrado respectivamente”.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Tinajo (Lanzarote) fue aprobado por Orden de 30 de noviembre de 1987. Medio partido y cortado, en el cuartel superior derecho figura, sobre fondo de plata, “un camello de su color y palmera de sinople en palo”. Ambos elementos constituyen los símbolos animal y vegetal más característicos del municipio.

 

 

Por Orden de 4 de noviembre de 1998 fue aprobado el escudo heráldico del municipio de Valle Gran Rey (La Gomera). Medio partido y cortado, incluye en el segundo cuartel, con fondo de plata, “una palma en su color natural, terrazada y acotada de dos peces de gules, nadantes, afrontados y movientes”. Los símbolos de dicho cuartel se justifican por la secular dedicación de los habitantes de la isla a la producción agrícola, representada por la explotación de la palmera, y a las artes de la pesca.

 

 

El drago

(Dracaena draco)

 

Este símbolo vegetal figura en el escudo de siete municipios canarios. Salvo en un caso, en todos los blasones en los que se representa el drago, éste corresponde a un ejemplar singular, que aún sobrevive o que ya ha desaparecido, pero en cuyo caso tuvo una gran importancia en el pasado. La excepción corresponde al grupo de dragos de Las Toscas, en Barlovento.

 

 

El escudo heráldico de Alajeró (La Gomera) fue aprobado por acuerdo plenario de 15 de noviembre de 2002 (BOC de 31 de marzo de 2003). En él, “sobre ondas de azur y plata se sitúa la imagen de un drago”. Dicho árbol representa al único ejemplar centenario existente en la isla, que crece en la zona llamada El Paso de ese municipio.

 

 

Por Orden del 29 de octubre de 1998 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Barlovento (La Palma). Partido y cortado, en el cuartel inferior derecho se representa, “de sinople, drago fustado en su color y terrazado al natural”. Con ese símbolo se alude al notable grupo de dragos, antiguos y de gran envergadura, que se localiza en el barrio de Las Toscas y al que se considera como uno de los conjuntos de dragos más importantes, si no el que más, de Canarias; después de la Guerra Civil, los vecinos de este barrio vivieron de la comercialización de la fibra de las hojas del drago, empleada en la cestería tradicional y en la fabricación de cuerdas. También simboliza la riqueza agrícola de Barlovento, elemento imprescindible en su subsistencia y desarrollo.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Breña Alta (La Palma) fue aprobado por Orden de 17 de mayo de 1993. En su mitad inferior, que constituye el tercer cuartel, se incluyen, “en campo de oro, dos dragos acolados de sinople”. Dichos dragos representan a los centenarios y legendarios existentes en el barrio de El Llanito, que figuran enlazados, tal y como han crecido en su ubicación natural.

 

 

Por Real Orden del Ministerio de la Gobernación de 9 de noviembre de 1921 se aprobó el escudo heráldico del municipio de Icod de los Vinos (Tenerife). Está partido y en su mitad derecha, o segundo cuartel, está representado “el ‘milenario’ drago, sobre fondo de plata”. Ese árbol monumental, sagrado y venerable, fue declarado Sitio Nacional en 1917 por el Ministerio de Fomento.

 

 

El escudo de la villa de La Orotava (Tenerife) fue aprobado por Real Decreto de 15 de febrero de 1905, dictado por el rey don Alfonso XIII. Como elemento central del mismo se representa el árbol más célebre que ha crecido en este municipio: “Un drago, en representación del frondoso y corpulento árbol de este nombre que subsistió hasta el siglo pasado desde que el Adelantado don Alonso Fernández de Lugo conquistó estas tierras de Taoro”. Este histórico drago, conocido como el Drago de la Conquista, el más famoso de los conocidos, fue desgajado por un temporal en 1819 y derribado por otro en 1867.

 

 

En el ya citado escudo heráldico del municipio de Moya (Gran Canaria), aprobado por Decreto de 31 de mayo de 1957, se incluyen como adornos exteriores “dragos y una rama de laurel, entrelazados, y el lema en cinta de oro: Dragos y Laurel hacen su fama”. Los árboles que constituyen dichos adornos exteriores hacen referencia a los antiguos bosques que cubrían el término municipal, así como a los nombres de dos de sus más antiguos barrios: Barranco del Laurel y Dragos.

 

 

Por Orden de 13 de diciembre de 2002 se aprobó la modificación el escudo heráldico del municipio de Puntagorda (La Palma), que en su cuarto cuartel (inferior derecho) incluye en campo de oro, en representación del sol del municipio, “dos ondas de azur surmontadas de una isla al natural, cargados dos Dragos gemelos pareados y fustados”. Alude a los famosos y centenarios Dragos Gemelos del barrio de El Roque, sobre una isla al natural, que representa el color marrón de su tierra, uno de los elementos que mejor definen a este pueblo.

 

 

El escudo de Valsequillo (Gran Canaria) fue aprobado por acuerdo plenario de 27 de septiembre de 1993 por la imposibilidad de rescatar los antecedentes documentales del escudo heráldico del municipio, ratificando así el que hasta dicha fecha se había venido utilizando en toda la documentación inicial. En él se recoge “en campo de oro un drago en su color”. Dicho drago representa el significativo pasado aborigen de la localidad y se toma de aquél de gran antigüedad que se encuentra ubicado en el lugar denominado Luis Verde, en el centro de la vega.

 

 

El almácigo

(Pistacia atlantica)

 

Este árbol sólo está representado en dos escudos municipales de Tenerife y en ambos se corresponde con un ejemplar singular.

 

 

Por Orden del 25 de noviembre de 1986 fue aprobado el escudo heráldico del municipio de Arona (Tenerife). Está partido y en su segundo cuartel (mitad derecha) se representa, en fondo de oro, “el almácigo de sinople, terrazado”. Dicha representación arbórea, de gran tradición en el municipio, rememora el ejemplar de grandes dimensiones que estuvo situado en el casco de la villa, muy cerca de donde hoy se levanta el edificio de la Casa Consistorial, y que fue lamentablemente talado hace no muchos años.

 

 

El escudo heráldico del municipio de Guía de Isora (Tenerife) fue aprobado por Decreto de 23 de julio de 1971. Está cortado y en el segundo cuartel (mitad inferior) incluye, en fondo de plata, “monte de sinople acompañado de árbol del mismo color, frutado de oro”. En dicho cuartel se simboliza la orografía del municipio, representada por el Pico Viejo o Chahorra, y el árbol denominado Almácigo de Chajajo, que ha sido considerado desde siempre como símbolo vegetal del municipio.

 

 

La sabina

(Juniperus turbinata subsp. canariensis)

 

La representación de este árbol sólo figura en el escudo de un municipio herreño y corresponde al sabinar más conocido de las islas.

 

 

Por Orden de 18 de diciembre de 1995 se aprobó el escudo heráldico del municipio de La Frontera (El Hierro). Escudo cortado y medio partido, que en el primer cuartel (mitad superior) y sobre fondo de plata muestra “una sabina natural, arrancada, con las ramas inclinadas a la diestra”. Representa el extenso sabinar de La Dehesa, en el que la mayoría de los árboles están abanderados por el viento constante del nordeste.

 

 

EL TABAIBAL-CARDONAL

 

Acabamos este trabajo analizando los escudos heráldicos canarios que poseen elementos vegetales característicos del tabaibal-cardonal. Ésta es una de las formaciones vegetales menos representadas en la heráldica de las islas, pues sólo figura en dos escudos municipales y en ambos se representa el cardón. En el primer caso se refiere a un ejemplar singular, el Cardón de Buenavista del Norte, mientras que el segundo representa la abundancia de esta especie en el núcleo mayor del municipio de Santiago del Teide. Como curiosidad, en el escudo de la villa de Candelaria también figuran algunos arbustos, que parecen ser tabaibas o cardones, pero que sólo responden a una licencia decorativa del diseño, al representar el entorno costero de la Cueva de San Blas, pues no se mencionan en la memoria descriptiva y por ello no los hemos considerado.

 

 

El cardón

(Euphorbia canariensis)

 

 

Muchos han sido los cardones que, por su dimensión, longevidad y significación local, han tenido una cierta importancia simbólica en la historia insular. Entre ellos ocupa un lugar destacado el famoso cardón de Buenavista del Norte (Tenerife), que por su singularidad ha sido recogido para la historia en el escudo heráldico del municipio, que fue aprobado por Orden de 7 de marzo de 1986. Está medio partido y cortado y, según su descripción, en su mitad inferior, con fondo de plata, figura “un cardón de sinople”. Y se justifica porque “El cardón simboliza la imagen del magnífico ejemplar de 148 m2 de superficie, hoy tristemente desaparecido”. Don Leoncio Rodríguez destacaba las extraordinarias dimensiones de este ejemplar y señalaba “que llamó grandemente la atención de Humboldt en su visita a Tenerife en el año 17992. La tradición también le reconoce, como hecho significativo, que sirviera de refugio de algunos vecinos del pueblo, durante la Guerra Civil Española, para huir de la persecución política. En la actualidad este particular cardón se encuentra prácticamente desaparecido, pues sólo alguno de sus brazos se recupera en un pequeño jardín que el ayuntamiento ha acondicionado para su rescate.

 

 

Y, como ya hemos indicado, también figura un cardón en el escudo de Santiago del Teide (Tenerife), aprobado por Orden de 4 de junio de 1988. Se trata de un escudo cuartelado, que en el tercer cuartel, de plata, tiene representado “un cardón en su color”. Y se justifica porque “El cardón, representa al núcleo de Tamaimo, en donde se encuentran en gran número, y el símbolo de más raigambre en el municipio si nos atenemos al hecho de ser escogido como tal por sociedades culturales y deportivas de la localidad”.

 

En resumen, como se ha podido comprobar, la mayor parte de los símbolos vegetales relacionados con el bosque termoesclerófilo o el tabaibal-cardonal que se reflejan en los escudos heráldicos de Canarias están motivados por ejemplares singulares, de valor histórico, tradicional o monumental, y en menor medida por especies que caracterizan el paisaje de un determinado lugar.

 

Bibliografía

 

Para conocer más detalles de los escudos canarios y de los elementos vegetales que representan, podemos consultar los siguientes trabajos:

- Estévez Domínguez, Javier. Gigantes en las Hespérides: árboles singulares y monumentales de las islas Canarias. Las Palmas de Gran Canaria: La Caja de Canarias, 2005.

- González González, Ricardo. Árboles monumentales, arboledas y flora singular de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Cabildo de Tenerife. Área de Medio Ambiente, 2001.

- Hodgson Torres, Felisa; Sánchez-Pinto, Lázaro. Árboles monumentales de Tenerife. Cabildo de Tenerife. Área de Infraestructura y Medio Ambiente, 1996.

- Rodríguez, Leoncio. Los árboles históricos y tradicionales de Canarias: crónicas de divulgación. Santa Cruz de Tenerife: La Prensa, [ca. 1938]-1946.

- Tesoro heráldico de Canarias: los escudos de las islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife: La Gaceta de Canarias; Gobierno de Canarias, s.d.

Además, puede visitarse la interesante página web Símbolos de Canarias: banderas y escudos de las islas, de José M. Erbez, de la que hemos extraído algunos datos: http://simbolosdecanarias.proel.net.

 

Notas

1 Rincones del Atlántico, nº 4 (2007), pp. 100-106.

2 Rodríguez, Leoncio. Los árboles históricos y tradicionales de Canarias (crónicas de divulgación). 2ª parte. Santa Cruz de Tenerife: Tipografía Nivaria, 1946, p. 52.

 

 

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